Alessandra Tenorio nos brinda una recopilación de parte de su prosa poética, la misma que denota la existencia de mucha vida expresada a través de cada letra impresa, la misma letra, la misma prosa, la cual nos lleva a sumergirnos en parte de sus ideas o a identificarnos con un mundo quizás de ficción, un mundo que tal vez exista solo en nuestra imaginación, pero que a su vez se caracteriza por ser un mundo preciso, espontáneamente sencillo y claro.
Además de Casa de Zurdos, Alessandra ha publicado el poemario Porta/retrato (2005), así mismo ha publicado en diversas revistas y páginas web. Alessandra, es el mejor ejemplo de un personaje lleno de creatividad que utiliza rezagos de una cotidianidad vivida, es por ello que me atrevería a decir que es una pieza clave de la poesía viva.
Casa de Zurdos es un conjunto de poemas que llevan consigo un tono nostálgico, pero reflexivo, un semblante un tanto comnotado, pero comprensible, que aborda historias cercanas y lejanas, tan de ella, tan de otros.
Esta misma Casa que abre sus puertas, levanta el telón y nos prepara para conocer un mundo raro, anécdotas de su vida, de nuestra vida, que te llevan a sentir esa calidez especial cuando lees cada párrafo, cada verso.
Es así como ingresamos a la Casa de Zurdos de Alessandra, en ella nos da la bienvenida Retratos, poemas en donde nos invita a conocer parte de su vida y nos abstrae a su mundo.
“… y no saber que hacer, si levantarme cada día mal o si vivir a medias- bien” (p.11)
Posteriormente divide su poemario en dos partes: “En el país del Norte” y “Del lado de acá”. La primera posee una singularidad, a diferencia de algunos de sus poemas, estos tienen dedicatoria y parecen ser fragmentos de memoria vivida, memoria escrita.
La segunda posee un rasgo en común con la primera, ambas son muy reflexivas, pues nos llevan a pensar en las pequeñas cosas que haces a diario que de una u otra forma tienen un significado especial, a añorar momentos pasados.
Los dos son retratos de un pasado existente para ella, existente para nosotros, retratos patentados a través de su escritura.
En todos los textos, hay un toque de magia, ese pluss, ese agregado que hace que su poemario sea comprensible y que a pesar de ser breve, transmita tanto sentimiento.
Sin lugar a dudas, Casa de Zurdos, nos presenta a una joven poeta con mucho futuro por delante, con merecidos lauros y de una vida poética compacta y bien desarrollada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario